TOKIO.- El gobernante Jiminto y el principal opositor Rikken Minshutō acordaron desechar la propuesta para sancionar con cárcel a los pacientes del nuevo coronavirus que rechacen la hospitalización. 

La facción liderada por Edano Yukio consideraba que convertir el delito penal era un castigo demasiado severo.

El Ejecutivo proponía hasta un año de pena privativa de la libertad o multa de hasta 1 millón de yenes para reforzar la capacidad del gobierno en la lucha contra el aumento de infecciones de COVID-19.

Del mismo modo, la coalición gobernante aceptó la propuesta para reducir los montos de las multas para los establecimientos comerciales que no acaten las solicitudes de recorte de horarios que realicen las autoridades locales.

El Gabinete Suga propuso multas de hasta 500 mil yenes a restaurantes o bares.

Ahora establecieron que las multas serán de un máximo de 500.000 yenes para los pacientes del nuevo coronavirus que se resistan a la hospitalización mientras que se  penalizará con 300.000 yenes a quienes se opongan a exámenes de descarte del virus.

Los restaurantes y bares que no cooperen con las solicitudes de recorte de horas de operaciones bajo un estado de emergencia serán sancionadas con hasta 300.000 yenes.

El Parlamento iniciará hoy viernes las deliberaciones sobre las revisiones necesarias a la Ley de Enfermedades Infecciosas y la Ley de Medidas Especiales del Nuevo Coronavirus. 

La promulgación se dará el próximo miércoles 3 de febrero.

EL DATO

Actualmente once prefecturas se encuentran bajo estado de emergencia sanitaria. El plazo vence el 7 de febrero. El gobierno solo puede invocar a la población a permanecer en casa y evitar salidas no esenciales. También solicitar el recorte de horarios a los restaurantes y bares. Además pedir a las empresas que promuevan el teletrabajo. No existe ninguna sanción por negarse a cumplir con las solicitudes.

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