TOKIO.- El segundo acuario más grande el mundo ubicado en Okinawa anunció la muerte de una de sus principales atracciones.

Se trata de uno de los dos Jinbēzame (tiburones ballena) que perdió la vida por una anomalía en la estructura de su mandíbula que provocó trastornos en su alimentación.

Imágenes de ultrasonido revelaron que presentaba una anomalía en la torsión del píloro que conecta el estómago con los intestinos.

Ello provocaba que los alimentos quedaran estacados en el tracto digestivo y dificultaba que los intestinos absorbieran cantidades suficientes de nutrientes.

El vertebrado no mamífero de 8 metros de largo tenía 13 años y 2 meses de vida. Era el más longevo del país.

Según el acuario, desde hace un mes no podía comer siendo trasladada a un ambiente especial para recibir tratamiento pero no logró recuperarse y murió el 17 de junio.

EL DATO

El Acuario Churaumi ubicado en Motobu se encuentra cerrado al público hasta el 11 de julio por el estado de emergencia sanitaria por el nuevo coronavirus en Okinawa.

© Noticias Nippon

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