TOKIO.- La Agencia de Servicios de Inmigración de Japón admitió fallos en el sistema de asistencia médica que provocaron la muerte de una extranjera que se encontraba privada de su libertad.

Se trata de la ceilandesa Wishma Sandamali (33) retenida durante siete meses en un centro de Nagoya por residir irregularmente en el país. Falleció en marzo pasado.

“Existen muchos puntos que deben ser mejorados y sobre los que se debe reflexionar en relación a cómo las autoridades de inmigración respondieron ante este caso”, destacan.  

Del mismo modo, refieren que las repetidas solicitudes de asistencia médica solicitadas por la ceilandesa no llegaron a los altos cargos de la Oficina Regional de Servicios de Inmigración de Nagoya.

“Se sancionará a los funcionarios del centro por no haber adoptado y ejecutado el sistema necesario para cumplir sus funciones”, agregan.

En ese sentido, Sano Taketoshi, director del centro, y Watanabe Shininchi, quien se desempeñaba como subdirector, fueron amonestados, mientras que otros dos altos funcionarios fueron llamados al orden.

EL DATO

Wishma Sandamali arribó a Japón en 2017 haciendo uso de un visado de estudiante. Fue detenida en agosto de 2020 por residir en calidad de “overstay” por permanecer mayor tiempo al permitido. 

 

© Noticias Nippon

Copy Protected by Chetan's WP-Copyprotect.