TOKIO.- El laboratorio estadounidense Moderna confirmó que la contaminación en uno de los tres lotes de vacunas suspendidos en Japón se remonta a fallas en la línea de producción de una fábrica administrada por su contratista español ROVI Pharma Industrial Services. 

“La rara presencia de partículas de acero inoxidable en la vacuna Moderna COVID-19 no representa un riesgo indebido para la seguridad del paciente y no afecta negativamente el perfil riesgo/beneficio del producto”, indicaron en un comunicado conjunto con su socio nipón Takeda.

Del mismo modo, refieren que las partículas metálicas inyectadas en un músculo pueden provocar una reacción localizada, pero es poco probable que provoquen algo más.

“El acero inoxidable se usa habitualmente en válvulas cardíacas, prótesis de articulaciones, suturas y grapas metálicas. Como tal, no se espera que la inyección de las partículas identificadas en estos lotes en Japón resulte en un riesgo médico mayor”, agregan.  

De otro lado, en relación a las dos muertes registradas por personas que habían recibido vacunas del lote contaminado, precisan que no existe evidencia de una relación directa. 

EL DATO

Japón ha suspendido el uso de 2 millones 630 mil vacunas Moderna que habían sido distribuidas en Ibaraki, Saitama, Tokio, Gifu, Aichi, Okinawa, Gunma.

 © Noticias Nippon

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