TOKIO.-  La Corte Superior de Tokio ordenó a un sentenciado por homicidio a indemnizar a la familia de la víctima.

Se trata de Shibuya Yasumasa (50), que cumple cadena perpetua por el asesinato de la niña vietnamita Le Thi Nhat Linh, quien deberá pagar 70 millones de yenes.

Durante la lectura de la sentencia, el juez Momosaki Tsuyoshi manifestó que solo se puede imaginar el dolor de tener la vida truncada a la temprana edad de nueve años.

“La angustia mental (de sus padres), que esperaban con ansias verla crecer y cuidarla cálidamente, es inconmensurable”, dijo.

Por su parte, Le Anh Hao (39), padre de la menor, sostuvo que “si bien ninguna cantidad de dinero traerá a Linh de regreso”, tienen que asegurarse que el responsable asuma la responsabilidad de acuerdo con la ley.

LOS HECHOS

En marzo de 2017 la menor desapareció cuando se dirigía a la escuela en Chiba. Su cadáver fue hallado a unos 10 kilómetros de su vivienda.

Pruebas de ADN encontrados en el cuerpo de la menor permitieron confirmar la responsabilidad de Shibuya en la muerte. Además se hallaron rastros de sangre de la niña en el coche del nipón.

En julio de 2018, la Corte del Distrito de Chiba condenó a Shibuya a la pena de mukichoeki (cadena perpetua). 

En marzo pasado, la Corte Superior de Tokio ratificó la sentencia desestimando los argumentos de la Fiscalía que solicitaba la pena de muerte y la defensa que pedía la absolución. 

EL DATO

En 2006 el peruano José Manuel Torres Yake también fue condenado a la misma pena. Fue hallado responsable del secuestro, asalto sexual y asesinato de la niña Kinoshita Airi de 7 años de edad en Hiroshima. Abandonó el cuerpo agonizante dentro de una caja de cartón en un basural. Durante el juicio manifestó que “voces en su mente le ordenaron cometer el crimen”. La familia de la víctima no apeló la condena de mukichoeki ni solicitó el pago de una indemnización. 

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