TOKIO.- Una extranjera que solicitó Seikatsu Hogo (asistencia pública para sobrevivir) fue discriminada por un funcionario municipal en la región de Kinki.

Se trata de una brasileña de unos 40 años de edad -cuyo esposo perdió el trabajo en una fábrica de autopartes por la pandemia COVID-19 y fue arrestado en octubre por conducir sin licencia- que había acudido el municipio de la ciudad de Anjo en la prefectura de Aichi. 

Medios locales reportan que uno de los funcionarios del municipio le respondió que “regrese a su tierra natal si no podía hacer una vida en Japón” . 

La  mujer “sansei” (tercera generación japonesa) reside desde hace una década en el archipiélago nipón acudió el pasado 1 de noviembre a solicitar asistencia pública pero el funcionario le manifestó “ que no podía solicitarla porque era extranjera”.

Tras la negativa la extranjera acudió a un abogado que le recomendó volver a solicitar la ayuda porque desde 1954 se encuentra vigente una modificación a la Ley de Asistencia Pública que establece que también se aplican a los residentes extranjeros que cumplan ciertas condiciones tales como residir legalmente y contar con su respectiva tarjeta de residencia.

A mediados de diciembre, el municipio decidió otorgarle la asistencia pública que beneficia también a sus hijos menores. También le ofrecieron as disculpas del caso.

EL DATO

El gobierno municipal evitó pronunciarse al respecto argumentando la privacidad de la ciudadana.

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