[COVID-19] KINKYŪJITAI SENGEN

TOKIO.- El número de casos de infectados con el nuevo coronavirus ya superó el millar de personas en la capital nipona y parece inminente que el primer ministro Abe Shinzō vaya a anunciar la “Declaración de Emergencia”.

¿Qué sucederá si el Jefe de Gobierno hace uso de la facultad que le otorga la Ley revisada de Medidas Especiales sobre este nuevo tipo de influenza y emite el Kinkyūjitaisengen (緊急事態宣言)?

Si bien la Ley de Medidas Especiales para Asuntos de Influenza fue promulgada en 2012, en marzo pasado fue revisada para que fuera utilizada con el nuevo coronavirus que ya ha sido calificado por la Organización Mundial de la Salud como pandemia.

Abe Shinzō cuenta con luz verde para declarar el Estado de Emergencia Nacional si la situación epidémica de la enfermedad infecciosa objetivo cumple con ciertas condiciones.

Según el artículo 32 de la Ley de Medidas Especiales, existen dos condiciones para que sea emitida:

Cuando la vida y la salud de las personas se encuentra en peligro eminente.

Cuando existe la posibilidad que la expansión del contagio sea rápida y tenga un impacto significativo en la vida de las personas y la economía nacional.

La duración máxima del Estado de Emergencia Nacional es de dos años y Abe Shinzō podría dejarla sin efecto si la situación ya no la requiere.

Una vez que el mandatario anuncie la declaración los gobiernos prefecturales estarán facultados a restringir durante un tiempo determinado las libertades individuales de los ciudadanos con el objeto de ejecutar medidas para prevenir la propagación.

El Artículo 45 de la Ley de Medidas Especiales establece que las autoridades podrán establecer restricciones o suspender el uso de escuelas e instalaciones de bienestar social.

También restringir o suspender operaciones de teatros y cines; hoteles, gimnasios, piscinas, museos, bibliotecas,

discotecas, salones de baile, entre otros establecimientos con un superficie mayor de 1.000 metros cuadrados.

Sin embargo, no podrán hacer lo mismo con los grandes almacenes y supermercados; farmacias y estaciones de expendio de combustibles.

FACULTADES EXTRAORDINARIAS

El Artículo 54 permite a los gobernadores ordenar a las empresas de transporte trasladar medicamentos y suministros de emergencia.

Además podrá disponer del uso de terrenos privados para la construcción de instalaciones médicas temporales. Incluso puede forzar la expropiación si una empresa no responde a una solicitud de venta de productos farmacéuticos.

El Artículo 49 lo autoriza a utilizar terrenos y edificios con el consentimiento de los propietarios para abrir una instalación médica temporal.  Si los propietarios se oponen pueden usarlos sin su consentimiento y aplicarles una multa d hasta 300.000 yenes.

El Artículo 55 establece que los gobernadores pueden solicitar la venta de productos farmacéuticos, dispositivos médicos, alimentos y similares a empresas y similares.

Si no cumplen con la solicitud sin una razón justificada pueden expropiar esos bienes y aplicarles una pena de prisión de hasta 6 meses o una multa de hasta 300.000 yenes

ROKKUDAUN (ロックダウン)

Esta palabra derivada del inglés “Lockdown para referirse al cierre de emergencia de las ciudades se viene utilizando desde hace semanas.

A diferencia de países europeos, el “bloqueo” en Japón basado en la Ley de Medidas Especiales es diferente.

Según la legislación nipona, las declaraciones de emergencia se basan principalmente en solicitudes e instrucciones y no son órdenes.

Ello ya fue manifestado por el primer ministro Abe Shinzō durante su presentación en el Parlamento cuando precisó que la Declaración de Emergencia no es un bloqueo inmediato y forzado de país como el que se aplica en Francia.

De aprobarse la emergencia, las medidas que se tomarán no serán equivalentes a los «bloqueos en toda la ciudad que se han ejecutado en otros países, donde quienes infrinjan las órdenes de inamovilidad pueden ser castigados.

La Ley de Medidas Especiales no incluye una cláusula que prohíba por la fuerza la salida de los residentes. Tampoco se puede ordenar la suspensión de las operaciones de transporte público.Abe mismo ha declarado que un encierro en toda la ciudad es «imposible de hacer» en Japón.

La gobernadora de Tokio, Koike Yuriko, también ha manifestado varias veces que la de Declaración de Emergencia  se basa en solicitudes y no en privación de la libertad de las personas ordenando el “encierro” en sus hogares.

UN POCO DE HISTORIA

Muchos se preguntan cuál es la razón del por qué el primer ministro Abe demora en tomar decisiones para ordenar la inmovilización social de la población.

La respuesta son los abusos que cometieron sus autoridades durante la Segunda Guerra Mundial donde no respetaron los derechos de los ciudadanos. Por ello, la Constitución de la posguerra limitó sus atribuciones y priorizó los derechos de la población. 

Desde que asumió nuevamente el poder, Abe Shinzo y su agrupación Jiminto ha tratado de modificar la Constitución Showa para incluir una cláusula de poderes de emergencia pero sus esfuerzos han sido en vano porque no contó con el apoyo necesario, incluso dentro de su propia bancada quienes consideran que violaría los derechos humanos.

EL DATO

Las autoridades solo podrán «solicitar autocontrol» a los residentes y recomendarles que permanezcan en sus hogares porque pueden desarrollar actividades que sean necesarias para mantener su vida. El estado solo puede seguir apelando a la persuasión moral algo que es incomprensible para los estados occidentales.

© Noticias Nippon

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