[GAIKOKUJIN] sin beneficios sociales

TOKIO.- De aprobarse la modificación a las leyes inmigratorias los trabajadores extranjeros serán obligados a aportar a los programas de seguridad social pese a que tienen pocas posibilidades de beneficiarse con ellos.

Citando fuentes gubernamentales,  Asahi Shimbun, destaca que el problema radica en que a la mayoría de trabajadores extranjeros no se les permitirá permanecer largo tiempo en Japón para recibir pagos o servicios como por ejemplo, el programa de seguro de atención de enfermería.

“Trabajadores mayores de 40 años de edad que permanecen por más de tres meses por motivos laborales se encuentran obligados a aportar a los programas de seguridad social al igual que los japoneses”, destaca el rotativo.

También refiere que solo cuando los extranjeros cumplan 65 años de edad son reconocidos como beneficiarios y pueden recibir servicios de atención a personas de la tercera edad como ser admitidos en centros de atención especializada o recibir visitas de los cuidadores en sus domicilios.

Además, extranjeros que tienen entre 40 y 64 pueden recibir esos servicios de atención si padecen de algunas enfermedades como demencia o Parkinson.

La propuesta de reforma inmigratoria establece la creación de dos nuevos tipos de   residencia. Uno para extranjeros no cualificados y otra para extranjeros cualificados.

En el caso de la primera, solo se les permitirá permanecer por un máximo de cinco años en el territorio japonés. Cuando abandonen retornen a sus países ya no podrán acceder a los servicios a pesar de haber aportado durante sus años de residencia. En cambio, los segundos si podrán hacerlo porque su permanencia es ilimitada.

OBLIGACIÓN

Además en el caso de los extranjeros no cualificados cuya visa es por un año, deberán acreditar que han cumplido con aportar al seguro social.

“Si los extranjeros no cumplen con aportar se les cancelará su estatus de residencia y deberán retornar a sus países”, manifestó un funcionario de Inmigraciones.

JUBILACIÓN

Del mismo modo, los trabajadores extranjeros que arriben al Japón tras la reforma inmigratoria estarán obligados a aportar a los programas de jubilación.

Para beneficiarse con la jubilación deberán aportar un mínimo de diez años y en el caso de los extranjeros no cualificados deben retornar a sus países luego de cinco años de residencia máxima en Japón. 

Pero si han cumplido con pagar las primas de pensión durante al menos seis meses y regresan a sus países pueden reclamar se les reembolse parte de sus aportes.

Si aportaron hasta tres años pueden recibir hasta el 50 por ciento del monto total que pagaron.

EL DATO

El proyecto de reforma inmigratoria debe ser aprobado por el Parlamento antes del 10 de diciembre para que entre en vigencia desde el 1 de abril del próximo año. 

© Noticias Nippon

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