La policía de Ibaraki investiga a dos compañeros de trabajo que habrían ingresado a un almacén para sustraer 29 cables. Según los investigadores, ambos declararon que pretendían venderlos para cubrir sus gastos de vida.
📍Tokio | 8 de octubre
Dos hombres de nacionalidad brasileña fueron detenidos nuevamente en la prefectura de Ibaraki, sospechosos de sustraer 29 cables metálicos, valorados en aproximadamente 540.000 yenes, de un almacén comercial situado en la ciudad de Koga (古河市).
El caso fue difundido por medios locales que dieron cuenta que los sospechosos ya habían sido arrestados anteriormente por otro presunto robo cometido en la misma ciudad.
Los investigados fueron identificados como Jonison Deguchi da Silva (デグチ・ダ・シルバ・ジョニソン) y Leandro Matsushita Lopes (マツシタ・ロペス・レアンドロ), cuyos nombres se presentan aquí mediante una transliteración aproximada del japonés.
Ambos son compañeros de trabajo y están bajo investigación por hechos que habrían ocurrido entre el 30 de agosto y la mañana del 1 de septiembre de 2026.
Según la información policial, los dos habrían ingresado al almacén de una tienda de artículos eléctricos y retirado los cables sin autorización.
Los investigadores consideran que aprovecharon un acceso que no estaba cerrado con llave.
🔎 Un robo anterior permitió descubrir el caso
La investigación comenzó a tomar forma a raíz de otra denuncia.
El 1 de septiembre, ambos hombres habían sido detenidos como sospechosos de sustraer dinero en efectivo y bolsos de una tienda de bebidas alcohólicas ubicada también en Koga.
Durante las actuaciones relacionadas con aquella detención, las autoridades encontraron cables metálicos en lugares vinculados a los investigados.
Ese hallazgo permitió identificar una posible relación con la desaparición de materiales del almacén eléctrico.
A partir de las nuevas sospechas, la policía procedió a detenerlos nuevamente por el caso de los cables.
En Japón, este procedimiento se conoce como 再逮捕 (saitaiho) y significa una nueva detención relacionada con otra sospecha delictiva. No implica necesariamente que las personas hayan quedado previamente en libertad.
💴 «Queríamos venderlos para cubrir nuestros gastos de vida»

Uno de los aspectos que ha llamado la atención de los investigadores es la explicación que ambos habrían ofrecido durante los interrogatorios.
Según la policía, los sospechosos reconocieron los hechos investigados y manifestaron que su intención era vender el material metálico para obtener dinero destinado a sus necesidades cotidianas.
La declaración fue difundida con el siguiente sentido:
«Pensamos vender los cables para conseguir dinero para nuestros gastos de vida».
Sin embargo, la información disponible no confirma que los materiales hayan sido vendidos ni cuánto dinero habrían obtenido.
Los 540.000 yenes corresponden al valor estimado de los cables presuntamente sustraídos, no a una ganancia comprobada.
Tampoco se han divulgado detalles sobre la situación económica o laboral de los investigados.
🚨 Investigan posibles robos adicionales
La investigación podría extenderse a otros hechos.
De acuerdo con la policía, ambos hombres habrían realizado declaraciones que sugieren su posible participación en otros robos cometidos dentro y fuera de la prefectura de Ibaraki.
Las autoridades también han recibido información sobre varias desapariciones de cables metálicos en zonas cercanas.
Por ese motivo, están examinando si existe alguna relación entre aquellos incidentes y los dos sospechosos.
Hasta el momento, no se ha confirmado públicamente su participación en esos otros robos.
La investigación continúa para esclarecer el alcance de los hechos y determinar si existen responsabilidades adicionales.
⚖️ Marco legal vigente y posibles sanciones
El Código Penal japonés contempla distintas figuras delictivas que podrían resultar relevantes para este tipo de hechos.
1. Robo o hurto — 窃盗罪 (Settōzai)
El artículo 235 del Código Penal japonés establece que la sustracción de bienes ajenos puede castigarse con:
- Hasta 10 años de pena privativa de libertad.
- O una multa de hasta 500.000 yenes.
La pena concreta depende de las circunstancias del delito y de la decisión judicial.
2. Entrada ilegal en un edificio — 建造物侵入罪 (Kenzōbutsu shinnyūzai)
El artículo 130 del Código Penal sanciona la entrada injustificada en determinados edificios o inmuebles bajo control de otra persona.
La pena prevista es:
- Hasta 3 años de pena privativa de libertad.
- O una multa de hasta 100.000 yenes.
Un detalle importante: que un almacén tenga una puerta sin llave no significa que cualquier persona esté autorizada a entrar.
No obstante, corresponde a las autoridades judiciales determinar si se reúnen los requisitos legales de este delito.
Estas son penas generales previstas por la legislación japonesa, no condenas impuestas a los dos investigados.
La información periodística consultada tampoco permite confirmar qué cargos concretos han sido formalmente presentados por la Fiscalía.
3. ¿Puede existir alguna consecuencia migratoria?
La legislación japonesa contempla posibles consecuencias sobre la residencia de extranjeros condenados por determinados delitos, dependiendo del tipo de condena, las circunstancias y la situación migratoria.
Sin embargo, en este caso no se ha informado sobre el estatus de residencia de los sospechosos ni sobre ninguna resolución administrativa de inmigración.
Por tanto, no existe información suficiente para afirmar que serán deportados o perderán su residencia.
Una detención policial tampoco equivale a una sentencia condenatoria.
📌 Contexto y datos relevantes
Lugar: Koga, prefectura de Ibaraki.
Hechos investigados: Del 30 de agosto al 1 de septiembre de 2026.
Primera detención conocida: 1 de septiembre de 2026.
Nueva detención: Comunicada públicamente el 7 de octubre de 2026.
Investigados: Dos hombres de nacionalidad brasileña que trabajan en el mismo centro laboral.
Material presuntamente sustraído: 29 cables metálicos.
Valor estimado: 540.000 yenes.
Otros hechos investigados: Presunto robo de dinero y bolsos en una tienda de bebidas alcohólicas.
Situación actual: Investigación policial sobre la posible participación de los sospechosos en otros robos.
Información pendiente: Edad de los investigados, situación migratoria, resolución de la Fiscalía y posibles vínculos con otros casos.
🛡️ Recomendaciones prácticas para residentes y negocios
Este caso también recuerda la importancia de proteger los materiales almacenados en comercios, talleres, fábricas y depósitos.
Para propietarios y responsables de negocios: conviene revisar cerraduras, controlar los accesos, mantener inventarios actualizados y conservar registros de los materiales de mayor valor.
Para trabajadores: si observan desapariciones de materiales o movimientos sospechosos, es recomendable informar al responsable del establecimiento y evitar confrontaciones que puedan poner en riesgo su seguridad.
Para residentes extranjeros: una investigación penal puede tener consecuencias importantes. Si una persona es detenida, resulta fundamental contar con asesoramiento jurídico y solicitar ayuda lingüística cuando no comprenda adecuadamente el procedimiento.
También es importante recordar que la responsabilidad penal es individual. La nacionalidad de los investigados no constituye una explicación del delito ni permite atribuir conductas semejantes a una comunidad.
Los dos hombres mantienen su condición de sospechosos mientras no exista una sentencia judicial que establezca su responsabilidad.
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