Japón quiere convertir los datos de compra en una herramienta contra las enfermedades de estilo de vida. Datos de 5 millones de clientes podrían ayudar a orientar mejor la alimentación y el cuidado de la salud
📍Tokio | 28 de septiembre
“Tengo la presión alta, pero no sé qué puedo comer”. Este tipo de consulta llega cada vez con más frecuencia a supermercados y farmacias japonesas, en un país donde la hipertensión, la diabetes y la obesidad representan uno de los grandes desafíos para la salud pública.
En este contexto, el grupo Sumitomo Corporation busca aprovechar una enorme base de información procedente de sus negocios minoristas. La compañía integró los sistemas de socios de la cadena de supermercados Summit y de las droguerías y farmacias Tomod’s, creando una plataforma que reúne datos de compra de alrededor de 5 millones de miembros en el área metropolitana de Tokio.
El proyecto parte de algo muy cotidiano: qué alimentos compra una persona, con qué frecuencia visita una tienda o qué categorías de productos elige. Sumitomo señala que quiere combinar la fortaleza de Summit en alimentación con la de Tomod’s en salud, utilizando esos datos para conocer mejor las necesidades de los clientes y desarrollar productos y servicios más adaptados a cada estilo de vida.
La red conjunta tiene cientos de establecimientos en el área metropolitana y genera más de 200 millones de contactos comerciales al año, según la empresa. Para el análisis destinado a fabricantes y comercios, Sumitomo afirma que utiliza información de compra anonimizada.
¿Por qué importa?
El desafío sanitario es considerable. El Ministerio de Salud de Japón señala que las llamadas 生活習慣病 — seikatsu shūkan-byō, o enfermedades relacionadas con los hábitos de vida, incluyen afecciones como diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares, aunque aclara que su aparición no depende únicamente del comportamiento de una persona: también intervienen factores genéticos, ambientales y sociales.
El fragmento proporcionado señala que aproximadamente uno de cada cuatro japoneses padece alguna enfermedad de este grupo. Esa proporción debe tomarse como una referencia general, ya que no existe una única estadística oficial reciente que agrupe diabetes, hipertensión y obesidad bajo exactamente ese indicador.
De hecho, algunas afecciones son todavía más frecuentes cuando se analizan por separado. El Ministerio de Salud estima que aproximadamente uno de cada dos adultos presenta hipertensión y calcula que unas 11 millones de personas tienen una elevada probabilidad de padecer diabetes.
También hay un importante impacto económico. Datos oficiales utilizados por el Ministerio de Salud situaban en torno a 10 billones de yenes anuales el gasto médico relacionado con enfermedades consideradas de estilo de vida, aproximadamente un tercio del gasto médico general analizado en esa estadística. La cifra procede de datos de 2020, por lo que no debe interpretarse como el gasto exacto de 2026.
Del historial de compras a recomendaciones más útiles
La idea detrás de este tipo de proyectos es sencilla: trasladar parte de la prevención al lugar donde las personas toman decisiones todos los días.
Por ejemplo, alguien que necesita reducir el consumo de sal podría encontrar con mayor facilidad alimentos adecuados, recibir información nutricional más comprensible o acceder a orientación profesional en una farmacia.
El Ministerio de Salud recuerda que el exceso de sal es uno de los principales factores asociados con la hipertensión en Japón. La ingesta media de sal fue de 9,6 gramos diarios en la encuesta nacional de 2024, todavía por encima del objetivo de 7 gramos establecido dentro de Health Japan 21.
La Sociedad Japonesa de Hipertensión recomienda, por su parte, menos de 6 gramos diarios para la prevención y el tratamiento de la hipertensión.
Eso no significa que una aplicación o un supermercado pueda sustituir al médico.
Las recomendaciones basadas en compras pueden servir como apoyo para elegir productos o mejorar hábitos, pero el diagnóstico, tratamiento y ajuste de medicamentos deben seguir realizándose con profesionales sanitarios.
¿Qué significa para los extranjeros residentes en Japón?
Para quienes viven en Japón y todavía tienen dificultades para interpretar las etiquetas nutricionales, estas herramientas podrían resultar especialmente útiles si terminan ofreciendo información sencilla sobre sal, calorías, azúcares, grasas o composición nutricional.
También conviene recordar que las tiendas japonesas suelen expresar el contenido de sal mediante 食塩相当量 — shokuen sōtōryō, es decir, “cantidad equivalente de sal”.
Una persona con hipertensión, diabetes o una dieta indicada por su médico no debería elegir productos únicamente porque una aplicación los clasifique como “saludables”. Las necesidades cambian según medicamentos, función renal, edad y otras enfermedades.
Para dudas concretas puede consultarse al médico, al farmacéutico o a un 管理栄養士 — kanri eiyōshi, nutricionista titulado en Japón.
Marco legal vigente y posibles sanciones
El uso de millones de historiales de compra también plantea una cuestión importante: la protección de los datos personales.
En Japón se aplica la 個人情報保護法 — Kojin Jōhō Hogo-hō, Ley de Protección de Información Personal.
Cuando una empresa puede relacionar determinada información con una persona identificable, debe cumplir las normas previstas para el tratamiento de datos personales. En el caso concreto de Summit y Tomod’s, Sumitomo ha explicado que su plataforma de análisis para empresas utiliza datos de compra anonimizados.
La protección es todavía más estricta cuando entran en juego historiales médicos, resultados de reconocimientos, tratamientos o datos de farmacia. Japón los considera 要配慮個人情報 — yōhairyo kojin jōhō, información personal que requiere especial consideración. Como regla general, su obtención y determinadas formas de cesión a terceros requieren el consentimiento previo de la persona.
La Comisión de Protección de Información Personal puede realizar inspecciones, emitir recomendaciones y ordenar medidas correctivas cuando detecta infracciones.
Para determinadas conductas especialmente graves, la ley contempla sanciones penales. El incumplimiento de una orden de la Comisión puede llegar a un año de prisión o una multa de hasta 1 millón de yenes para el responsable; para una empresa, la multa puede alcanzar 100 millones de yenes. La entrega ilícita de determinadas bases de datos personales también puede generar multas de hasta 100 millones de yenes para una persona jurídica. Estas son penas máximas para infracciones específicas y no se aplican automáticamente a cualquier problema relacionado con datos.
Para el consumidor no existe ninguna sanción por decidir no participar en este tipo de servicios, ni por padecer hipertensión, diabetes u otra enfermedad.
Qué puede hacer el consumidor
Quienes utilizan tarjetas de puntos o aplicaciones de supermercados y droguerías pueden revisar qué información recopila el servicio, para qué finalidad se utiliza y si existen opciones relacionadas con comunicaciones comerciales o personalización.
En materia de salud, conviene mirar especialmente el apartado 食塩相当量 de los alimentos envasados y comparar productos similares. Para personas que ya reciben tratamiento médico, cualquier cambio importante de dieta o medicación debe consultarse con el profesional que lleva su caso.
©️2026 Noticias Nippon

