El Ministerio de Salud y la Sociedad de Obstetricia y Ginecología cambiarán los términos en explicaciones médicas y documentos oficiales.


📍Tokio | 20 de octubre


Japón ha decidido revisar una expresión utilizada durante años en sus hospitales y documentos médicos: «parto anormal», término aplicado a nacimientos mediante cesárea o con determinadas intervenciones obstétricas.

La medida busca evitar que las mujeres interpreten que su parto fue incorrecto, que hicieron algo mal o que su experiencia tuvo menos valor por haber necesitado asistencia médica.

Hoy 20 de octubre, la Sociedad Japonesa de Obstetricia y Ginecología y la Asociación Japonesa de Obstetras y Ginecólogos presentaron una orientación para que los profesionales sanitarios dejen de utilizar, por regla general, las expresiones «parto normal» y «parto anormal» al informar a las embarazadas, madres y sus familiares.

Ese mismo día, representantes de ambas organizaciones comunicaron la iniciativa al ministro de Salud, Trabajo y Bienestar, Kenichiro Ueno, quien manifestó su intención de revisar también la terminología administrativa.

 

¿Por qué se ha decidido cambiar estas expresiones?

Tradicionalmente, el sistema médico japonés ha utilizado dos categorías generales para describir los nacimientos.

El parto normal (正常分娩) se ha asociado a nacimientos sin determinadas intervenciones médicas, mientras que el parto anormal (異常分娩) se ha utilizado para identificar situaciones en las que se realizan procedimientos como cesáreas, extracciones mediante ventosa obstétrica o fórceps.

Sin embargo, esta clasificación no significa necesariamente que la madre o el bebé presentaran una enfermedad, ni que el nacimiento hubiera tenido un resultado desfavorable.

Las organizaciones médicas consideran que el término «anormal» puede generar sentimientos de culpa, preocupación o sufrimiento emocional innecesario.

Por ello, recomiendan utilizar nombres concretos de los procedimientos realizados, sin establecer una distinción que pueda interpretarse como un juicio sobre la experiencia de cada madre.

 

¿Cómo se describirán los partos a partir de ahora?

Los profesionales médicos deberán procurar utilizar expresiones más precisas y comprensibles.

Por ejemplo, en lugar de clasificar genéricamente un nacimiento como «anormal», podrán describirlo como cesárea programada, cesárea de emergencia, parto vaginal asistido por ventosa o parto asistido con fórceps, dependiendo del procedimiento realizado.

También se recomienda utilizar «parto vaginal» para describir esa vía de nacimiento, evitando presentar otras modalidades como menos naturales o legítimas.

Las organizaciones médicas subrayan que una intervención obstétrica puede ser necesaria para proteger la salud y la seguridad de la madre y del bebé.

En consecuencia, la forma de dar a luz no debe utilizarse para valorar el esfuerzo de la mujer ni la importancia de su experiencia.

El Ministerio de Salud modificará sus documentos oficiales

El Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón (MHLW) anunció su intención de sustituir en las comunicaciones administrativas la expresión «parto anormal» por otra más descriptiva:

«Parto que incluye atención médica cubierta por el seguro de salud» (保険診療を伴う分娩).

Por su parte, la antigua categoría administrativa de «parto normal» pasará a describirse como «parto sin atención médica cubierta por el seguro», cuando esa distinción sea necesaria para explicar la facturación.

La revisión comenzará por las notificaciones relacionadas con la prestación económica por nacimiento y crianza, conocida en Japón como Shussan Ikuji Ichijikin.

Posteriormente, las autoridades prevén revisar otros documentos utilizados por hospitales, instituciones públicas y servicios relacionados con la maternidad.

El objetivo es que las mujeres encuentren una terminología respetuosa tanto en las consultas médicas como en los trámites oficiales.

 

¿Qué cambia para las madres extranjeras residentes en Japón?

Para las mujeres extranjeras que reciben atención obstétrica en Japón, la medida puede facilitar la comprensión de diagnósticos, procedimientos y documentos médicos.

Una madre que haya tenido una cesárea podría encontrar en documentos antiguos la expresión japonesa 異常分娩 (Ijō bunben), traducida como «parto anormal».

Es importante comprender que esta denominación se utilizaba como una categoría médica y administrativa. Por sí sola, no demuestra que hubiera ocurrido un error médico ni que existieran complicaciones graves.

La nueva orientación también recomienda que, cuando una intervención urgente impida ofrecer explicaciones completas durante el nacimiento, los profesionales brinden posteriormente una oportunidad para aclarar las dudas de la paciente.

 

Marco legal vigente y posibles sanciones

1. ¿Se ha aprobado una nueva ley?

No se trata de una nueva ley que prohíba penalmente determinadas palabras. La iniciativa consiste en una orientación de las organizaciones médicas y una revisión progresiva de documentos administrativos.

2. ¿Habrá multas por utilizar la expresión antigua?

En la información oficial y periodística consultada no se establece una nueva multa ni una sanción específica por utilizar la terminología anterior.

3. ¿Cambiará la cobertura del seguro médico?

El cambio de denominación no modifica automáticamente las prestaciones económicas ni los criterios de cobertura.

Actualmente, determinados procedimientos obstétricos, como las cesáreas médicamente indicadas, pueden estar cubiertos por el seguro público de salud japonés.

Los gastos médicos asegurados también pueden acogerse al sistema de limitación de gastos elevados, conocido como Kōgaku Ryōyōhi Seido, cuando se cumplen sus requisitos.

4. ¿Se mantiene la ayuda económica por nacimiento?

Sí. La prestación por nacimiento y crianza (出産育児一時金) continúa siendo, por regla general, de 500.000 yenes por bebé para quienes cumplen las condiciones del seguro público.

La prestación puede recibirse tanto en partos con tratamientos asegurados como en aquellos sin ellos. Existen determinadas excepciones al importe general.

El Ministerio de Salud explica que, cuando se utiliza el sistema de pago directo, la ayuda se entrega al centro sanitario y la familia abona la diferencia si el costo supera el beneficio.

Recomendaciones prácticas

Las embarazadas y madres extranjeras pueden solicitar al hospital que explique en términos sencillos el procedimiento realizado y el motivo médico de cualquier intervención.

Si reciben un documento con la expresión antigua, conviene pedir que les aclaren su significado antes de interpretarla como una complicación o un diagnóstico.

También es recomendable consultar anticipadamente qué gastos están cubiertos por el seguro público, cuáles deberán pagarse de forma particular y cómo se aplicará la prestación por nacimiento.

En caso de contar con un seguro médico privado adicional, deben verificarse las condiciones de la póliza, ya que sus beneficios no dependen únicamente de la denominación utilizada en el hospital.

 

Un cambio que reconoce todas las formas de dar a luz

La decisión japonesa va más allá de sustituir palabras.

Busca que la comunicación médica reconozca que cada nacimiento tiene circunstancias particulares y que una cesárea o una intervención obstétrica no resta valor al esfuerzo de una madre.

La atención médica seguirá dependiendo de las necesidades clínicas de cada paciente. Lo que se pretende transformar es la manera de explicar esa atención, con mayor precisión, claridad y sensibilidad.

Fuentes de referencia: Sociedad Japonesa de Obstetricia y Ginecología y Asociación Japonesa de Obstetras y Ginecólogos, información difundida el 20 de octubre de 2026; Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón.

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