Un atropello mortal en Kawaguchi reabre el debate sobre la seguridad vial y los conductores extranjeros. El acusado, un kurdo con licencia japonesa, cruzó en rojo y arrolló a un joven de 19 años. 


📍Tokio | 28 de agosto


Los accidentes de tráfico graves protagonizados por conductores extranjeros han alcanzado cifras récord en Japón. Según datos de la Agencia Nacional de Policía, en 2025 se registraron 587 accidentes con muertos o heridos graves causados por extranjeros, representando el 2,3 % del total nacional, la cifra más alta de la última década. El dato más impactante es que más del 80 % de ellos (488 casos) involucró a personas que poseían una licencia de conducir japonesa válida.

La preocupación comunitaria es especialmente visible en el sur de Saitama, en ciudades como Kawaguchi, donde la presencia de camiones de desguace con exceso de carga y maniobras temerarias han generado malestar vecinal. La situación llevó al pleno del ayuntamiento de Kawaguchi a aprobar una resolución formal para exigir al gobierno central medidas estrictas de prevención de accidentes y protección a las víctimas.

En este contexto de tensión social, el Tribunal del Distrito de Saitama acogió la primera audiencia contra el responsable de una tragedia que acabó con la vida de un joven trabajador.


📍 Qué ocurrió: Un semáforo en rojo y una vida destruida a primera hora de la mañana


El accidente ocurrió el 14 de enero de 2026 a las 6:30 de la mañana, en un cruce del barrio de Kitazono, en la ciudad de Kawaguchi.

Yamamoto Yuki, un joven de 19 años que trabajaba en el sector de la fontanería y la climatización, avanzaba en su motocicleta tras ponerse la luz verde. En ese instante, un turismo que circulaba a unos 40 km/h se saltó el semáforo en rojo por la derecha y lo embistió de lleno. Yamamoto salió despedido por el aire y falleció horas más tarde en el hospital a causa de un shock hemorrágico por traumatismos múltiples.

El vehículo implicado, un Toyota Prius de la empresa, lo conducía Kurt Hayri (29 años), un ciudadano de nacionalidad turca y origen kurdo. Hayri lleva 13 años residiendo legalmente en Japón, dirige una empresa de desmantelamiento y no tenía antecedentes penales.

Según el escrito de acusación, Hayri conducía de manera distraída, no frenó ante la luz roja y, aunque intentó dar un volantazo a la derecha en el último segundo, golpeó violentamente la moto del joven. La fiscalía lo acusa de Negligencia en la Conducción con Resultado de Muerte.


📊 Las contradicciones en el tribunal: De la «discriminación» al «error del intérprete»


El acusado admitió los hechos generales de la acusación, descartando las especulaciones de redes sociales que hablaban de una responsabilidad compartida al 50 %. Sin embargo, el desarrollo del interrogatorio dejó al descubierto constantes cambios en su versión sobre por qué ignoró la señalización vial:

  • Ante la policía (en el lugar de los hechos): Afirmó que el semáforo estaba en amarillo cuando cruzó.

  • Tras ver el vídeo de una cámara de coche (Dashcam): Al mostrarle la policía la grabación de un testigo que probaba que su semáforo llevaba tiempo en rojo, cambió su versión y dijo que estaba «distraído».

  • Ante el juez durante la audiencia: Al ser preguntado por la causa del despiste, declaró: «Estaba pensando en que el día anterior reñí a mis hijos. Pensaba en que a los niños japoneses no les dicen nada si hacen ruido, pero a nosotros no nos quieren aquí y nos llaman a la policía por cualquier detalle».

  • Sobre la luz del semáforo: Ante las preguntas incisivas del tribunal, pasó de decir que estaba en amarillo, a afirmar que la vio en verde por última vez y, finalmente, soltó: «Ya me acordé, el semáforo estaba en verde».

Cuando la fiscalía le recriminó las evidentes contradicciones, el acusado alegó que «el intérprete había traducido mal». Esta excusa provocó la indignación del fiscal, quien le recriminó severamente: «Culpar al intérprete para cambiar su declaración es una falta de respeto al tribunal japonés. No venga a contar mentiras para quedar bien».


🧭 El dolor de la familia y la duda sobre la reincidencia


La víctima, Yamamoto Yuki, era un joven descrito por su entorno como extremadamente trabajador y respetuoso. Según relató su madre, ahorraba mes a mes para independizarse con su pareja, pagaba sus propios gastos sin pedir ayuda a la familia y dejó pagado incluso el alquiler del garaje del mes siguiente a su fallecimiento.

En la sala, el fiscal leyó la contundente declaración de la madre: «Para mí es sencillamente un asesino. Si va a seguir viviendo en Japón, que dé las gracias a sus dioses, pero que no se burle de los japoneses. No hay acuerdo económico posible ni ha habido una sola disculpa».

Pese a que el acusado y su esposa —quien declaró como testigo de la defensa— aseguraron que «nunca más volverá a conducir», la acusación particular cuestionó la efectividad de esta promesa, dado que el procesado no entregó voluntariamente su licencia de conducir ni presentó garantías concretas de cómo se desplazaría a sus obras de construcción sin utilizar vehículo.


📊 Cifras


Según estadísticas de la Agencia Nacional de Policía de Japón, en 2025 se registraron 587 accidentes con fallecidos o heridos graves causados por conductores extranjeros. Esta cifra representó el 2,3 % del total de este tipo de siniestros y fue la proporción más alta de los últimos diez años.

Un dato relevante es que 488 casos, más del 80 % de los accidentes graves atribuidos a conductores extranjeros, involucraron a personas que ya tenían una licencia japonesa. Entre ellas podrían encontrarse conductores que obtuvieron el permiso mediante el gaimen kirikae (外免切替), el canje de una licencia extranjera por una japonesa.


⚖️ Marco legal en Japón


  • Calificación penal: El homicidio por imprudencia al volante se juzga bajo la Ley de Sanción de Conductas de Riesgo al Volante (Kashitsu Unten Chishi-zai). Contempla penas de prisión de hasta 7 años o multas de hasta 1 millón de yenes.

  • Impacto migratorio: Los residentes extranjeros (Zairyū Card) están sujetos al código penal japonés en igualdad de condiciones. Una condena a pena de prisión efectiva (jisshō) puede suponer la cancelación automática del visado y la apertura de un expediente de expulsión por parte de la Agencia de Servicios de Inmigración.

  • Responsabilidad civil: El hecho de no poseer antecedentes penales no exime del pago de indemnizaciones millonarias a la familia de la víctima a través del seguro obligatorio o el patrimonio personal.


¿Qué deben saber los residentes en Japón?


  1. Cumplimiento estricto de señales: Cruzar un semáforo en rojo no se considera una simple infracción administrativa cuando causa un accidente; en Japón se persigue por la vía penal como un delito grave.

  2. Uso de Dashcam (Cámaras a bordo): La grabación del vehículo de un testigo presencial fue la prueba clave que desmontó la primera versión del acusado ante la policía.

  3. Consecuencias para la residencia: Cometer un delito grave de tráfico pone en riesgo inmediato la continuidad del estatus de residencia y la renovación de visados en el país.


 


©️2026 Noticias Nippon

Copy Protected by Chetan's WP-Copyprotect.