Extranjeros sometidos a procedimientos de deportación cuestionan las nuevas reglas para renovar licencias
📍Saitama | 14 de septiembre
Trece ciudadanos extranjeros residentes en la prefectura de Saitama presentaron una demanda contra la prefectura, después de que algunos de ellos no pudieran iniciar el procedimiento para renovar su licencia japonesa de conducir por carecer de tarjeta de residencia (在留カード) u otro documento admitido por la normativa actual.
La demanda fue presentada ante el Tribunal de Distrito de Saitama (さいたま地方裁判所). Los demandantes piden, entre otras medidas, que puedan realizar los exámenes de aptitud y los cursos necesarios para tramitar la renovación.
El caso pone bajo revisión judicial una modificación que está vigente desde el 1 de octubre de 2025.
Desde esa fecha, Japón reforzó la comprobación de identidad y residencia en determinados trámites relacionados con el permiso de conducir y exige a los extranjeros documentación adicional durante la renovación.
La Agencia Nacional de Policía confirmó al anunciar la reforma que entre los documentos previstos están la tarjeta de residencia, el certificado de residente permanente especial y determinados certificados del registro de residentes. (Agencia Nacional de Policía)
¿Quiénes son los demandantes?
Los 13 demandantes se encuentran en una situación migratoria especialmente particular. Según medios locales, la información presentada por sus abogados, habían recibido una orden de deportación y actualmente se encuentran bajo 仮放免 (kari hōmen).
La kari hōmen es una figura prevista en la legislación migratoria japonesa que permite suspender temporalmente la detención de una persona sometida a un procedimiento de expulsión por razones de salud, humanitarias u otras circunstancias similares. No equivale a obtener un estatus de residencia ni elimina la orden de deportación. La persona puede además estar sometida a condiciones sobre su domicilio, desplazamientos y comparecencias ante inmigración. (Ministerio de Justicia Japón)
Este punto es fundamental para entender el conflicto: los demandantes aseguran que, debido a su situación migratoria, no pueden disponer de una tarjeta de residencia y tampoco cuentan con alguno de los documentos alternativos previstos actualmente para realizar la renovación.
Nueve ya intentaron renovar
De los 13 demandantes, nueve acudieron a centros de licencias de la Policía de Saitama después de la entrada en vigor de la nueva regulación.
Según la demanda, sus solicitudes no fueron aceptadas debido a que no podían presentar la documentación requerida. Como consecuencia, tampoco habrían podido realizar el examen de aptitud (適性検査) ni el correspondiente curso de renovación.
Los otros cuatro todavía no habían llegado a su periodo de renovación en el momento de presentar la demanda, pero sostienen que previsiblemente enfrentarán el mismo problema.
La Policía de Saitama informa oficialmente que, desde el 1 de octubre de 2025, los extranjeros sujetos al sistema de registro básico de residentes deben acreditar su situación mediante alguno de los documentos establecidos.
Para quienes no están cubiertos por ese registro, los documentos alternativos admitidos son mucho más limitados e incluyen, entre otros, determinadas identificaciones diplomáticas, documentos relacionados con estatus diplomáticos u oficiales y documentación de miembros de las fuerzas estadounidenses en Japón. Si no se dispone de alguno de los documentos exigidos, la policía señala que el trámite de renovación no puede realizarse. (Policía Saitama)
“De un día para otro no pueden conducir”
Los abogados de los demandantes sostienen que la situación tiene consecuencias directas sobre la vida cotidiana.
Durante una conferencia de prensa celebrada en Tokio explicaron que entre los afectados hay personas que dependen del automóvil para llevar a sus hijos a la escuela, acudir a hospitales o realizar desplazamientos familiares esenciales.
Uno de los ejemplos expuestos fue el de una familia con un hijo con discapacidad que necesitaría utilizar el automóvil para los traslados escolares. Según su abogado, cuando no pueden usar el vehículo, situaciones tan comunes como un día de lluvia pueden complicar considerablemente esos desplazamientos.
Estas afirmaciones forman parte de los argumentos presentados por la parte demandante y todavía no constituyen una conclusión judicial.
¿Qué cuestionan los abogados?
La discusión jurídica no gira simplemente en torno a si los demandantes tienen o no estatus migratorio.
Sus abogados sostienen que la Ley de Tránsito por Carretera (道路交通法) no establece expresamente que poseer un determinado estatus de residencia sea una condición para mantener una licencia de conducir.
Por ese motivo argumentan que la modificación introducida mediante el Reglamento de Aplicación de la Ley de Tránsito por Carretera (道路交通法施行規則) podría haber excedido las facultades otorgadas por la propia ley.
Esa es, sin embargo, la posición de los demandantes. Será el tribunal quien determine si el requisito establecido por el reglamento es jurídicamente válido y si su aplicación a personas en kari hōmen se ajusta a derecho.
Por ahora, la presentación de la demanda no suspende ni elimina la normativa vigente.
Marco legal
La reforma comenzó a aplicarse el 1 de octubre de 2025 como parte de un endurecimiento de la verificación de identidad y domicilio en los trámites relacionados con permisos de conducir.
La Agencia Nacional de Policía señala actualmente que los extranjeros que no están sujetos a la Ley del Registro Básico de Residentes no pueden, como regla general, renovar su permiso de conducir, salvo en los casos excepcionales previstos por la normativa. (Agencia Nacional de Policía)
Para la gran mayoría de residentes extranjeros que tienen un estatus de residencia regular, el panorama es diferente. La Policía de Saitama establece que pueden acreditar su situación mediante documentos como la tarjeta de residencia, el certificado de residente permanente especial o una copia del registro de residente con la información correspondiente, según el trámite. (Policía Saitama)
Por ello, este litigio no significa que todos los extranjeros en Japón estén perdiendo el derecho a renovar sus licencias. El conflicto afecta especialmente a personas que, como los demandantes, se encuentran fuera del sistema normal de residencia y no pueden presentar los documentos exigidos.
¿Qué ocurre si la licencia vence?
Este es el punto práctico más importante.
La Agencia Nacional de Policía advierte que, si una licencia no se renueva dentro de su periodo correspondiente, pierde su validez. En ese caso, para volver a conducir es necesario obtener nuevamente una licencia mediante los procedimientos previstos para permisos vencidos. Dependiendo del tiempo transcurrido y de las circunstancias, pueden existir exenciones parciales de los exámenes, pero no se puede seguir conduciendo simplemente con la licencia vencida. (Agencia Nacional de Policía)
Conducir después del vencimiento puede convertirse en un problema penal
La Ley de Tránsito por Carretera, en su artículo 64, prohíbe conducir un automóvil sin una licencia válida. (e-Gov 法令検索)
La conducción sin licencia puede ser castigada actualmente con:
hasta 3 años de pena privativa de libertad (拘禁刑)
o
una multa de hasta ¥500.000.
La policía también contempla consecuencias administrativas, como un periodo durante el cual la persona no puede obtener una licencia nuevamente, dependiendo de las circunstancias del caso.
Por eso, aunque los abogados de los demandantes han advertido que la imposibilidad de renovar podría generar situaciones en las que algunas personas se vean tentadas a seguir conduciendo, la necesidad de transportar a familiares, acudir al hospital o llevar a los hijos a la escuela no convierte por sí sola en legal la conducción con una licencia vencida.
Qué deberían tener en cuenta los extranjeros residentes en Japón
Quienes tengan una residencia regular y se acerquen a su periodo de renovación deberían comprobar con anticipación qué documentación exige la policía de su prefectura, especialmente si han cambiado recientemente de estatus migratorio, domicilio o situación documental.
El periodo normal de renovación comprende generalmente el mes anterior y el mes posterior al cumpleaños del titular, con los ajustes correspondientes cuando el último día coincide con determinados días festivos. (Agencia Nacional de Policía)
Si existe alguna situación migratoria excepcional —por ejemplo, ausencia de tarjeta de residencia o exclusión del registro básico de residentes— es recomendable consultar antes del vencimiento con el centro de licencias de la prefectura y, cuando corresponda, obtener asesoramiento especializado.
Lo más importante es no esperar a que la licencia haya caducado: una licencia vencida ya no habilita legalmente para conducir en Japón.
Un caso que puede sentar un precedente importante
El proceso presentado en Saitama abre una discusión jurídica que trasciende a estas 13 personas.
El tribunal deberá examinar hasta qué punto una norma administrativa sobre documentación migratoria puede condicionar la renovación de una licencia previamente obtenida y cómo debe tratar el sistema a las personas que viven en Japón bajo situaciones migratorias excepcionales.
Sin embargo, el litigio acaba de comenzar. No existe todavía una sentencia que declare ilegal el nuevo requisito, ni una decisión judicial que obligue de forma general a las autoridades a renovar licencias a personas sin los documentos actualmente exigidos.
Hasta que eso ocurra, las reglas introducidas el 1 de octubre de 2025 continúan vigentes.

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