Un baño, una tradición y un respiro: el Día de las Aguas Termales invita a redescubrir la magia de los onsen japoneses
📍 Tokio | 9 de septiembre
Cada 9 de septiembre, Japón conmemora el Día de las Aguas Termales o Onsen no Hi (温泉の日). La fecha fue establecida por Kokonoe (九重町), una localidad de la prefectura de Ōita, en el suroeste del país.
La elección del día está vinculada a Kokonoe Kyūtō (九重九湯), nombre con el que se conocía a nueve zonas termales del municipio. El número nueve se repite tanto en el nombre de Kokonoe como en la fecha del 9/9.
En años anteriores, la localidad celebró el Kokonoe Kyūtō Matsuri, un festival relacionado con sus baños termales. Según la información proporcionada, actualmente muchas instalaciones de Kokonoe ofrecen entrada gratuita o actividades especiales en esta fecha. Conviene confirmar directamente con cada establecimiento sus horarios, condiciones de acceso y si es necesaria una reserva.
Las nueve aguas termales históricas de Kokonoe son Hōsenji, Kabe-yu, Kawanoko, Ryūmon, Yutsubo, Sujiyu, Ukenokuchi, Chōjabaru y Samunojigoku.
Desde octubre de 2007, la asociación turística local decidió promover el conjunto bajo el nombre Kokonoe “Yume” Onsenkyō (九重“夢”温泉郷), una denominación que incluye el carácter 夢, “sueño”, en referencia también al conocido puente colgante Kokonoe Yume Ōtsurihashi.
¿Qué se considera un onsen en Japón?
La Ley de Aguas Termales de Japón (温泉法) define como “onsen” el agua caliente, agua mineral, vapor u otros gases que brotan del subsuelo y que cumplen una de estas condiciones: tienen una temperatura de 25 °C o más en el punto de extracción, o contienen determinadas sustancias minerales en la cantidad fijada por la ley.
Esto significa que un manantial con menos de 25 °C también puede ser reconocido legalmente como onsen si cumple los criterios de composición mineral.
En Japón es habitual encontrar carteles con expresiones como 天然温泉 (tennen onsen), “aguas termales naturales”. Sin embargo, la denominación legal se basa en el origen y las características del agua. Un baño puede seguir siendo un onsen aunque el agua se caliente, se enfríe, se filtre o se ajuste con agua, siempre que su fuente original cumpla los requisitos legales. Cuando existen estos procesos, los establecimientos de uso público deben informar sobre ellos mediante carteles.
Una costumbre que también requiere precaución
Para quienes viven en Japón, visitar un onsen o un sentō con agua termal puede ser una forma accesible de descansar, especialmente cuando baja la temperatura. Pero no deja de ser una actividad que exige cuidado.
Antes de entrar al baño, es importante lavarse y realizar kakeyu (かけ湯): echarse agua poco a poco, empezando por los pies, para acostumbrar el cuerpo a la temperatura. No se debe ingresar directamente a la bañera sin hacerlo.
También conviene evitar baños demasiado largos, beber agua antes y después de entrar y salir del agua si aparecen mareos, palpitaciones o malestar. Las personas con fiebre, fuerte cansancio o problemas de salud deben priorizar las indicaciones del centro y, si tienen dudas, consultar a un profesional sanitario.
En los baños compartidos, el respeto a las normas del lugar es esencial: el cabello no debe entrar al agua, las toallas no se sumergen en la bañera y se debe mantener un ambiente tranquilo para los demás usuarios.
Recomendaciones prácticas
- Confirma con anticipación si la entrada gratuita del 9 de septiembre se aplica en la instalación que deseas visitar.
- Revisa el 温泉分析表, la tabla de análisis del agua, donde suelen figurar la composición, temperatura, fecha de análisis y advertencias de uso.
- Hidrátate antes y después del baño; el alcohol no sustituye el agua.
- Si tienes tatuajes, consulta previamente la política del establecimiento: algunos permiten el acceso con parches de cobertura y otros mantienen restricciones.
- Respeta las normas de vestimenta y baño. En la mayoría de onsen tradicionales se entra sin traje de baño, con zonas separadas por sexo.
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