El precio de perder la confianza. Un error de horas que costó miles de millones.
📍Tōkyō | 8 de enero
La cadena de tiendas de conveniencia Ministop anunció este 8 de enero un drástico giro en sus previsiones financieras: para el ejercicio fiscal que cerrará en febrero de 2026, la empresa estima una pérdida neta de 6.000 millones de yenes. Apenas unos meses antes, en abril de 2025, la previsión era todavía positiva, con un modesto beneficio de 70 millones de yenes.
El desplome no se explica por la caída del consumo general, sino por un factor mucho más sensible en Japón: la seguridad y la confianza alimentaria. En agosto de 2025, Ministop reconoció irregularidades graves en el etiquetado de la fecha de consumo de productos preparados en tienda, como onigiri, bentō y platos calientes. En algunos casos, las etiquetas se colocaban horas después de la preparación; en otros, se reemplazaban etiquetas en productos ya exhibidos.
La revelación obligó a la compañía a suspender temporalmente la venta de productos de cocina interna, uno de los pilares diferenciales de Ministop frente a otros konbini. Aunque las ventas se reanudaron progresivamente desde octubre, el daño ya estaba hecho: caída de ingresos, costos extraordinarios en controles y formación, y una erosión profunda de la imagen de marca.
El impacto se refleja también en el negocio principal. El beneficio operativo, que se esperaba en 1.200 millones de yenes, fue revisado a una pérdida de 3.500 millones, arrastrado por los gastos de las medidas de prevención y la pérdida de tracción comercial. En un sector donde el consumidor japonés exige precisión casi absoluta, un error en la etiqueta equivale a una ruptura del contrato social.
⚖️ Marco legal
El caso de Ministop se inscribe en un marco legal muy estricto en Japón:
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Ley de Sanidad Alimentaria (食品衛生法)
Obliga a que los alimentos preparados indiquen correctamente su fecha límite de consumo para prevenir riesgos a la salud pública. -
Ley de Etiquetado de Alimentos (食品表示法)
Regula de manera precisa cómo, cuándo y con qué información deben colocarse las etiquetas. Alterarlas o retrasarlas constituye una infracción administrativa grave. -
Responsabilidad del operador
Aunque las irregularidades ocurran en tiendas franquiciadas, la empresa matriz puede ser considerada responsable por fallos sistémicos de supervisión.
En Japón, estos incumplimientos no solo pueden derivar en sanciones económicas, sino también en recomendaciones administrativas, auditorías reforzadas y un daño reputacional difícil de revertir.

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