CAOS EN EL AIRE! Borracho extranjero paraliza vuelo IT207 y desata operativo policial en plena cabina
Tōkyō | 5 de diciembre
Lo que debía ser un vuelo nocturno tranquilo rumbo a casa terminó convertido en un pequeño drama aéreo que dejó a casi doscientas personas atrapadas en sus asientos, conteniendo la respiración.
En la noche del jueves 4 de diciembre, el vuelo IT207 de Taiwan Tigerair, programado para despegar a las 19:40 desde el Aeropuerto de Chūbu (Nagoya) hacia Taoyuan, se vio obligado a retrasar su salida 48 minutos por un único motivo: un pasajero presuntamente ebrio que perdió el control antes de que la aeronave siquiera se moviera.
Según relatan pasajeros, el hombre—de nacionalidad taiwanesa—mo
straba señales evidentes de intoxicación y comenzó a alzar la voz contra los tripulantes, negándose a cumplir las verificaciones rutinarias previas al despegue. La escena escaló rápido: insultos, gritos, negativa a seguir instrucciones y una cabina que pasó en segundos del tedio previo al despegue al ambiente tenso de un incidente de seguridad.
Ante la imposibilidad de continuar con el protocolo, la tripulación solicitó apoyo. Minutos después, cuatro a cinco agentes de la Policía Aeroportuaria de Nagoya subieron al avión, avanzando por el pasillo con calma profesional y determinación.
En las imágenes, captadas por los propios pasajeros y difundidas en redes, se observa cómo los agentes retiran al hombre por la fuerza, mientras los viajeros—agotados y frustrados—estallan en aplausos al ver restablecido el orden.
El episodio se viralizó rápidamente en redes sociales, donde surgieron comentarios irónicos, críticas cruzadas y lecturas geopolíticas improvisadas (“台灣人跟中國人一個樣”, “台日友好”, “直接開扁了比較快”).
Más allá del ruido digital, lo ocurrido expuso una realidad simple: un solo pasajero puede comprometer la seguridad y el horario de todo un vuelo.
Taiwan Tigerair confirmó posteriormente que el capitán activó el protocolo correspondiente, emitiendo una carta de advertencia (Warning Notice). Tras leerla, el pasajero continuó sin cooperar, por lo que se procedió a la denegación de transporte (refusal to carry) y a su entrega a las autoridades japonesas.
La aerolínea reiteró su política de cero tolerancia frente a incidentes que puedan afectar la seguridad aérea.
Como recordó un portavoz: “El principio inquebrantable es la seguridad del vuelo. La tripulación actuó correctamente”.
El vuelo, ya sin el pasajero conflictivo, despegó finalmente hacia las 20:28, en medio de un aplauso colectivo que, por una noche, unió a desconocidos en el cansancio y el alivio.
⚖️ Marco legal
🇯🇵 JAPÓN – Aeropuerto de Nagoya (Chūbu Centrair)
1. Ley de Aeronáutica Civil (航空法 / Kōkūhō)
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Art. 150 y siguientes: permiten a la tripulación y al capitán negar el transporte o desembarcar a cualquier pasajero cuya conducta pueda afectar la seguridad del vuelo.
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El capitán tiene autoridad legal para ordenar la expulsión del pasajero antes de despegue.
2. Ley de Seguridad Aeroportuaria (空港保安法)
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Permite a la policía aeroportuaria intervenir dentro de la aeronave ante incidentes que amenacen la seguridad o el orden.
3. Regulaciones de convivencia aérea
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Japón clasifica la alteración del orden en cabina como una infracción grave, especialmente cuando involucra:
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Negarse a seguir instrucciones
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Intimidar o interferir con la tripulación
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Estado de intoxicación que comprometa la seguridad
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Este tipo de casos puede llevar a multas, arresto administrativo, e incluso prohibición de abordar futuros vuelos, dependiendo de la gravedad.
🇹🇼 TAIWÁN – Repercusiones para el pasajero taiwanés
Aunque el incidente ocurrió en Japón, la conducta puede tener implicaciones bajo normativa taiwanesa:
1. Civil Aviation Act (民用航空法)
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Art. 119-2 y 119-3: sanciones por “interferir con la operación segura del vuelo” y “poner en riesgo a la tripulación”.
2. Posibles consecuencias adicionales
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Multas elevadas por mala conducta en vuelo
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Inclusión en listas de riesgo para aerolíneas taiwanesas
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Denegación temporal de embarque por parte de Tigerair u otras compañías

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