TOKIO.- Un nuevo video protagonizado por un extranjero ha generado la indignación de los japoneses en las redes sociales.
En el material se aprecia a un adulto mayor asiático golpeando y propinando un patada a un ciervo en el Parque Nara.
Muchos usuarios en redes sociales reiteran las críticas a sus autoridades por abrir las fronteras y facilitar la llegada de visitantes chinos sin necesidad de una visa si arriban por estadías no mayores a 90 días para realizar actividades turísticas.
Los ciervos de Nara: tesoro cultural y sagrado de Japón
En la histórica ciudad de Nara, Japón, hay unos habitantes muy especiales: los ciervos sika. Pero no son cualquier tipo de ciervos, sino que han sido venerados durante siglos y hoy en día gozan de una protección legal muy estricta.
Mensajeros sagrados y su importancia cultural
Desde tiempos antiguos, estos ciervos han sido considerados mensajeros de los dioses en la religión sintoísta. Según la tradición, la deidad Takemikazuchi-no-mikoto, una de las divinidades del santuario Kasuga Taisha, llegó a Nara montado en un ciervo blanco. Desde entonces, estos animales fueron vistos como seres divinos y protegidos por la comunidad.
En reconocimiento a su importancia histórica y cultural, el gobierno japonés los declaró monumentos naturales nacionales en 1957. Esto significa que cualquier daño grave que se les cause no solo es un acto de crueldad animal, sino también una violación de la Ley de Protección de la Propiedad Cultural.
Video del maltrato
Sanciones para quienes dañen a los ciervos
Las leyes en Japón son bastante estrictas cuando se trata de la conservación de estos ciervos. Causarles daño grave o matarlos puede traer consecuencias legales severas, incluyendo:
Hasta 5 años de prisión
Multas de hasta 1 millón de yenes (aproximadamente 6.500 dólares)
Esto se debe a que su protección no es solo una cuestión de bienestar animal, sino también de preservación cultural e histórica.
Reglas
El Parque de Nara es el hogar principal de estos ciervos y, para garantizar su seguridad, existen regulaciones adicionales. Según la Ordenanza del Parque Urbano de la Prefectura de Nara, está prohibido capturar o sacrificar aves y otros animales dentro del parque. Esto refuerza la protección de los ciervos y de la fauna local en general.
Una convivencia especial entre humanos y ciervos
Hoy en día, los visitantes pueden interactuar con estos majestuosos animales, que han aprendido a convivir con los humanos. Se les puede alimentar con shika senbei (galletas especiales para ciervos) que se venden en el parque. Además, estos ciervos han desarrollado un comportamiento único: se inclinan en señal de respeto cuando reciben comida, lo que se ha convertido en una de las atracciones más queridas por los turistas.
Sin embargo, es fundamental recordar que, a pesar de su cercanía con las personas, siguen siendo animales salvajes y hay que tratarlos con respeto.
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