La brecha salarial entre grandes y pequeñas empresas amenaza con profundizarse en Japón

 


📍Tōkyō  |  27 de enero


En una sala sobria de Tokio, lejos del ruido de las fábricas y de las oficinas donde cada yen cuenta, comenzó a latir una de las negociaciones más decisivas para la vida cotidiana en Japón. Frente a frente, Keidanren y Rengo dieron el primer paso del Shuntō 2026, la gran negociación salarial de primavera que, año tras año, marca el pulso del país. No fue una reunión protocolaria más: fue el arranque simbólico de una discusión que atraviesa hogares, empresas y generaciones.

Los últimos tres años dejaron una señal clara. Japón, tras décadas de salarios estancados, empezó a moverse. Las subidas superaron el 5 %, algo impensable no hace mucho. Pero bajo esa cifra optimista se esconde una grieta que duele: mientras las grandes empresas avanzan con paso firme, las pequeñas y medianas empiezan a mostrar fatiga. Suben sueldos no siempre porque puedan, sino porque temen perder trabajadores o ver cómo se vacían sus plantillas. El cansancio —ikigire, el quedarse sin aliento— empieza a sentirse en el tejido más frágil de la economía.

Del lado empresarial, Keidanren envió un mensaje inusual para los estándares japoneses: la subida del salario base (ベースアップ) debe convertirse en el “estándar” de la negociación. No solo bonos, no solo ajustes puntuales. Salarios que crezcan de verdad. Para los sindicatos, encabezados por Rengo, el objetivo es claro y ambicioso: mantener por tercer año consecutivo un aumento general de al menos el 5 % y empujar a las pymes a apuntar incluso al 6 %. Es una apuesta alta, casi un acto de fe en un país que envejece y necesita convencer a su gente de quedarse, de trabajar, de creer.

Las cifras recientes explican la tensión. En las grandes empresas, el aumento promedio alcanzó el 5,39 % en 2025. En las pequeñas, apenas rozó el 4,7 %, y cuanto más chica la empresa, más corto el incremento. La brecha se ensancha silenciosamente. No es solo una diferencia estadística: es la distancia entre estabilidad y ansiedad, entre poder planear el futuro o vivir mes a mes.

Así, el Shuntō 2026 arranca cargado de esperanza y de riesgo. En juego no está solo cuánto subirán los salarios, sino qué tipo de país quiere ser Japón: uno donde el crecimiento alcance a todos, o uno donde la recuperación se concentre en unos pocos. Las negociaciones recién comienzan, pero el mensaje ya está sobre la mesa. Esta primavera, el debate no será técnico. Será profundamente humano.

Términos clave

Kanji Rōmaji Significado
春闘 Shuntō La gran negociación salarial de primavera en Japón, un evento clave entre sindicatos y empleadores, donde se negocian los aumentos salariales.
経団連 Keidanren La Federación de Empresas de Japón, que representa a los grandes empleadores y es una de las partes involucradas en las negociaciones salariales.
連合 Rengo La Confederación Sindical de Japón, que representa a los trabajadores y participa activamente en las negociaciones del Shuntō.
賃上げ Chinage Aumento salarial, el objetivo principal de las negociaciones durante el Shuntō.
ベースアップ Bēsu Appu Subida del salario base, un enfoque propuesto por Keidanren como estándar para las negociaciones salariales.
中小企業 Chūshō Kigyō Pequeñas y medianas empresas, que enfrentan mayores dificultades para aumentar salarios en comparación con las grandes empresas.
格差 Kakusa Desigualdad o brecha, refiriéndose a la diferencia salarial entre las grandes empresas y las pequeñas y medianas empresas en Japón.
労使交渉 Rōshi Kōshō Negociación laboral entre empleadores (経団連) y sindicatos (連合) sobre salarios, condiciones laborales y otros asuntos laborales.


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