Del dolor de 1993 a la esperanza del fútbol japonés
📍Tōkyō | 19 de junio
El 28 de octubre de 1993 quedó grabado como una de las noches más dolorosas en la historia del fútbol japonés. Japón estaba a pocos minutos de clasificar por primera vez a una Copa del Mundo. Ganaba 2-1 a Irak en Doha, Qatar, y el sueño parecía al alcance de la mano. Pero en el tiempo añadido, un cabezazo iraquí puso el 2-2 y apagó la ilusión de todo un país. Los jugadores japoneses cayeron al césped, los hinchas lloraron y aquella eliminación pasó a la memoria colectiva como “La tragedia de Doha”.
Entre los futbolistas que vivieron esa noche estaba Hajime Moriyasu, entonces un joven mediocampista de 25 años. Para él, Doha no fue solo una derrota deportiva. Fue una marca de vida. Moriyasu nunca pudo jugar un Mundial como futbolista, pero esa frustración se transformó con los años en una filosofía basada en la calma, la observación y la resistencia mental.
Hoy, Moriyasu dirige a una selección japonesa que ya no se conforma con participar. Japón compite con orden, disciplina y ambición frente a grandes potencias del fútbol mundial. El técnico no suele gritar ni buscar protagonismo. Su imagen más conocida es la de un entrenador serio, concentrado, con una pequeña libreta en la mano, tomando apuntes durante los partidos.
Esa libreta se volvió parte de su personaje público. En redes sociales, muchos aficionados bromean diciendo que Moriyasu tiene una “Death Note”, en referencia al famoso anime japonés. La comparación nació como un meme, pero también refleja respeto: para muchos hinchas, sus cambios tácticos y decisiones silenciosas parecen modificar el rumbo de los partidos.
La historia de Moriyasu conecta dos momentos del fútbol japonés: el dolor de una generación que se quedó fuera del Mundial y la madurez de una selección que ahora mira más alto. Su liderazgo no nace de los discursos fuertes, sino de una herida antigua convertida en aprendizaje. Doha fue una tragedia, pero también fue el punto de partida de una redención.
Para los residentes extranjeros en Japón, esta historia ayuda a entender por qué el fútbol japonés valora tanto la paciencia, la humildad y el trabajo colectivo. Moriyasu representa esa idea: perder, aprender, levantarse y volver a intentarlo. Treinta años después, el joven que lloró en Doha se convirtió en el entrenador que guía a Japón con una libreta, memoria y una misión pendiente.
Términos clave
| Término | Rōmaji | Significado |
|---|---|---|
| ドーハの悲劇 | Dōha no higeki | La tragedia de Doha |
| 森保一 | Moriyasu Hajime | Entrenador de la selección japonesa |
| サムライブルー | Samurai Burū | Apodo de la selección masculina de Japón |
| ワールドカップ | Wārudo Kappu | Copa del Mundo |
| 代表監督 | Daihyō kantoku | Director técnico de la selección nacional |
| 戦術 | Senjutsu | Táctica |
| 逆境 | Gyakkyō | Adversidad |
| 再起 | Saiki | Recuperación o regreso después de una caída |
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